Pedro Chávez era un varonil motociclista de tránsito caracterizado por el inigualable Pedro Infante en 1951 para la película «A toda máquina».

La interpretación quedó para la historia y en ambos Pedros reconocemos una personalidad arrolladora, de esas que no se olvidan, que abruman, que enamoran. Y es que cuando vemos esta fotografía de Pedro, el actor, inclinado un poquito hacia delante mientras porta orgulloso el uniforme de la corporación, los suspiros se escapan sin remedio. La mirada profunda y coqueta, el bigote bien recortado y la barba partida se suman a la actitud serena, pero firme. ¿Qué estaba planeando Pedro, el oficial?, ¿en qué pensaba Pedro, el cantante, cuando posó para la cámara?, ¿cómo logró el fotógrafo tan impactante expresión?

¿No le parece que ambos personajes se amalgaman y resulta casi imposible distinguir a un Pedro del otro? Quizá no importa porque los dos son leyendas. Pedro Chávez quedó inmortalizado en su película; mientras que Infante partiría al cielo de los Pedros tan solo seis años después.